El sistema inmunológico es nuestra primera línea de defensa frente a las agresiones externas. En la búsqueda constante de alternativas naturales para reforzarlo, los productos de la colmena ocupan un lugar privilegiado. Entre ellos, el propóleo se consolida como uno de los recursos fitoterapéuticos más versátiles, equilibrados y respaldados por la ciencia para optimizar nuestras defensas de manera diaria.
El propóleo es una sustancia resinosa que las abejas (Apis mellifera) recolectan de las yemas de los árboles, cortezas y otras fuentes vegetales. Las abejas lo procesan mezclándolo con sus propias enzimas y cera para sellar las grietas de la colmena, protegiéndola de corrientes de aire, humedad y, fundamentalmente, de bacterias, virus y hongos externos.
En su estado bruto, el propóleo es insoluble en agua y demasiado denso para el consumo humano. Por ello, se somete a un proceso de extracción en donde APITER es pionero en lograr un propoleo estandarizado y estabilizado, a través de este estracto se desarrollo de Propóleo Gotas.
Una concentración al 10% significa que el extracto contiene exactamente un 10% de propóleo puro activo disuelto. Esta graduación es la más recomendada para tratamientos preventivos y de uso prolongado, ofrece una dosis sumamente eficaz de bioactivos.
Mecanismos de acción sobre el sistema inmunológico
El secreto de la eficacia del propóleo reside en su compleja firma química, que incluye más de 300 compuestos identificados, donde destacan los flavonoides y los ácidos fenólicos. Estos elementos actúan de tres formas principales en nuestro sistema inmune:
1. Inmunomodulación activa
A diferencia de los fármacos inmunosupresores o estimulantes artificiales, el propóleo es un inmunomodulador. Esto significa que no sobreexcita el sistema inmune, sino que regula su actividad. Favorece la proliferación y activación de células clave para la defensa corporal, tales como: los macrófagos, linfocitos T y B, células NK (Natural Killer)
2. Propiedades antimicrobianas de amplio espectro
El propóleo actúa de manera directa e indirecta contra los agentes infecciosos:
- Antiviral: Dificulta la adhesión y penetración de los virus en las células del huésped, impidiendo su posterior replicación. Es sumamente valorado frente a virus respiratorios estacionales como la influenza o el resfriado común.
- Antibacteriano: Altera la membrana celular bacteriana, inhibiendo su motilidad y disminuyendo su capacidad de generar infecciones.
3. Reducción del estrés oxidativo e inflamación
El daño celular provocado por los radicales libres deteriora la eficacia de nuestras defensas a largo plazo. Gracias a su enorme carga antioxidante, el propóleo neutraliza estas moléculas dañinas y mitiga los procesos de inflamación crónica, permitiendo que el sistema inmunitario enfoque sus recursos en amenazas reales.
Principales beneficios clínicos del Propóleo Gotas
| Beneficio | Mecanismo de acción | Aplicación práctica |
| Prevención de infecciones respiratorias | Reduce la susceptibilidad celular a virus y bacterias comunes. | Uso diario durante cambios de estación o épocas frías. |
| Alivio de la mucosa bucofaríngea | Acción antiinflamatoria, anestésica local y antiséptica. | Gargarismos o aplicación directa ante sospecha de faringitis o aftas. |
| Protección antioxidante general | Neutralización de radicales libres y modulación de la respuesta inflamatoria. | Suplementación habitual para disminuir el envejecimiento celular. |
| Salud de la microbiota intestinal | Regula selectivamente las bacterias dañinas favoreciendo las beneficiosas. | Consumo oral diario diluido en agua o infusiones. |
Cómo consumir el propóleo al 10% de forma segura
Para un uso óptimo y seguro como preventivo inmunológico, se aconseja seguir pautas estandarizadas: 50 gotas por dia, en una o dos tomas, se puede diluir vaso de agua, jugo natural o infusión tibia (evitar líquidos excesivamente calientes para no degradar los flavonoides). Se recomienda consumirlo de forma continua durante un período de 4 a 6 semanas (por ejemplo, al inicio del invierno), seguido de un período de descanso de 2 semanas para evitar la habituación del organismo.
Bibliografía
- Burdock, G. A. (1998). Review of the biological properties and toxicity of bee propolis (propolis). Food and Chemical Toxicology, 36(4), 347-363.
- Sforcin, J. M. (2007). Propolis and the immune system: a review. Journal of Ethnopharmacology, 113(1), 1-14.
- Wagh, V. D. (2013). Propolis: a wonder bees product and its pharmacological potentials. Advances in Pharmacological Sciences, 2013.
- Cleveland Clinic (2024). The Benefits of Propolis for Immune Support and Wound Healing.
- National Institutes of Health (NIH) (2023). Antiviral and Immunomodulatory properties of Propolis extracts.





